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Jueves, 15 marzo 2018

“Sobre el mal y la maldad” (Por Jesús Millán)

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Clásicamente se ha interpretado el mal como causado por cuatro grandes causas: el mal moral, producido por el ser humano, por errores o defectos humanos, el mal natural o físico, que sería debido al funcionamiento de la Naturaleza, que en sí, no tiene que ser un mal, pero puede ser un mal para la humanidad, o dicho de otro modo, un volcán puede ser necesario para la vida en la Tierra, pero si existe un pueblo al lado, puede ser destruido, y el mal como deficiencia, mal metafísico, en sentido, que los entes en sí, sean naturales o sean humanos, tienen una deficiencia, no son perfectos, y por consecuencia de esa realidad, pueden emerger el mal, es decir, de la imperfección de los entes, y en cuarto lugar, desde las religiones, desde el cristianismo, el mal que nace de la sugerencia del Tentador.

                       

- Posiblemente los males que sufran los seres humanos, sean una combinación o mezcla de esos cuatro tipos o clases de causas que anteriormente hemos indicado. Ciertos actos morales, de determinada persona, por ejemplo, pueden afectar a cientos o docenas o millones de personas, y sean causados como males morales combinados como males naturales, deficiencias metafísicas, por ejemplo, de conocimiento o de verdad de la realidad, etc.

                       

Al menos, si la cuarta causa, que hemos indicado, que habría que valorar y ponderar en su justo juicio, y que en un artículo periodístico, no se puede fijar, y que recurro que el que le interese amplíe dicha cuestión con el parecer correcto y ortodoxo de la autoridad eclesiástica del cristianismo católico.

                       

- El mal moral humano se incardina en el ser humano, igual que el bien, y se exige en ello libertad, responsabilidad, conocimiento, que el acto o actos sean en sí negativos o malos, etc.

                       

¿Pero el gran y grave problema es cuándo nos enfrentamos al mal, a ese mal y maldad que no entendemos y que no comprendemos, que nos supera en su magnitud, o en su cualidad o en su cantidad, que no sabemos explicarnos, por ejemplo, el holocausto, por indicar un mal enorme sucedido hace unas décadas…?

                       

- Entre la diversas hipótesis y explicaciones del mal humano y del mal moral, creo que se podría intentar abocetar la siguiente, que no he encontrado escrita anteriormente, no digo que no exista, pero que creo, que después de lustros y décadas de reflexión y de comprobación empírica, podría esquematizarse del siguiente modo, y que creo es explicable en muchas personas y actos de determinadas personas:

                       

a) Creo que el bien moral o el mal moral, se inserta en estructuras psicológicas morales neuronales, redes de circuitos biopsicológicos neuronales. O dicho de otro modo, igual que “tenemos un tiempo y un espacio para aprender a hablar, durante nuestra infancia”, si no conseguimos o desarrollamos el hablar, esa capacidad innata de hablar, no la materializamos en un tiempo, no se nos enseña, entonces, después aprender a hablar, será y sería muy difícil. Cosa que les sucede a los niños lobos o salvajes.

                       

b) Posiblemente la capacidad moral y ética, esté formada también, por redes neuronales, y tenga una implantación genética, igual que el lenguaje y otros aspectos de la realidad, puede nacer malformada, por un accidente epigenético o por el parto o por cualquier otra faceta.

                       

Pero también puede “nacer de forma correcta”, pero necesita después desarrollarse, durante un tiempo, es decir, crecer-emerger durante la infancia. Y después ese primer nacimiento-desarrollo, posibilita que se desarrolle y crezca y progrese y evolucione durante toda su existencia.

                       

Si, se da una de esas dos realidades, que “se nazca con un accidente neurológico, que las redes no permiten tener un desarrollo posterior ético o moral correcto”, aunque se tenga otros aspectos de forma adecuada o normal. Estaríamos en el primer caso.

                       

Pero puede surgir o nacer, con esa capacidad innata moral de forma correcta, pero después en la infancia, en las primeras edades de la vida, se tergiversan, por un ambiente, circunstancias inmorales o amorales o de violencia enorme, traumas graves, entonces, diríamos se deforma esa capacidad innata, y ya ese individuo, ética o moralmente, está herido de una gravedad o enfermedad moral grave, que después se irá concretizando de una manera o de otra, si no rectifica de forma adecuada. Este caso, lo hemos visto en ciertas personas, con infancias enormemente complejas, por decirlo de alguna manera, y que después han cometido inmoralidades enormes, sean producidas por ellas mismas a otras personas, de forma individual, o habiendo tomado el poder más elevado de la sociedad, y ahí tenemos ejemplos de grandes tiranos y dictadores a lo largo de la historia. Que si se estudian, casi todos tienen en común este aspecto.

                       

c) Esa enorme deficiencia, de ese individuo a nivel moral, sea por un proceso genético-natural, sea por un proceso de educación-ambiente-familiar-traumas de la infancia, aunque el resto de potencias y facultades humanas fuesen adecuadas o normales, o dentro de la normalidad, son el germen de que en el futuro, según el poder y responsabilidad que ese individuo concreto alcance, pueda influir negativamente, a unas docenas de personas o a unas cuantas, o a cientos de miles o millones.

                       

Ciertamente para aceptar esta hipótesis del mal y de la maldad humana, sin negar las diversas hipótesis y explicaciones y teorías que ya existen desde hace siglos, puede que esta que aquí incluyo sea errónea, o puede que sea cierta, en ciertos casos o grados o cualificaciones, pero desde luego, desde este modesto artículo periodístico, invito a filósofos, neurólogos, teólogos, historiadores, científicos sociales, etc., que estudien desde sus metodologías, si se pueden aplicar o podrían probarse o tenerse en cuenta, si no en todos los individuos, si en ciertos individuos, o si en algunos males, o en algunos enormes y crueles males.

                       

No puedo hacer otra cosa, que dejarles a ustedes el testigo. Aunque esto pueda parecer muy simple y muy modesto, he ido comprobando y perfilando, esta hipótesis durante décadas. Pero yo, no tengo el tiempo y los medios de la comprobación y experimentación y conceptualización. Aunque personalmente, la haya ido probando y comprobando, encontrando elementos y conceptos a lo largo del tiempo, examinando a muchos individuos y personajes históricos que han existido a lo largo de la historia. Personajes de la gran historia y de la pequeña historia, de ayer y de hoy…

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