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Martes, 27 marzo 2018
Procesión de las Siete Palabras

Cuenca se recoge para meditar en una sobria e íntima procesión de Lunes Santo

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Cuenca | Rafael Torres 0 Comentarios

A las 22:30 se abrían las puertas de la Catedral de Santa María y San Julián para dar comienzo a la procesión penitencial del Santísimo Cristo de la Vera Cruz. Previamente, los hermanos habían celebrado una misa de hermandad íntima en el altar mayor de la Catedral. Una eucaristía que estuvo oficiada por el obispo de la diócesis de Cuenca, José María Yanguas.

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Fue precisamente él el encargado de inaugurar la meditación de las palabras. "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen", exclamaba desde lo alto de las escaleras de la catedral sumiendo la plaza en un profundo silencio y reflexión ante sus palabras. 

 

A pocos metros esperaba la imagen del Santísimo Cristo de la Vera Cruz en el momento de la espiración. Un obras anónima del siglo XVIII que había iniciado su recorrido momentos antes al recorrer las distintas naves catedralicias. Al cortejo procesional se unían al mismo representantes de la hermandad de la Santa Vera Cruz de la Peraleja, así como la reliquia del Ligniun Crucis de Vellisca y la Vera Cruz de Villar de Domingo García.

 

Abría el cortejo procesional el nuevo estandarte que al mismo tiempo hacia de guión donado por los hermanos mayores del año en curso, Manuel Ferreros, Antonio Martínez Palomo y Fernando Aparicio Moreno. Detrás, los hermanos vestían riguroso luto en su capuz y túnica anudada a la cintura con un cordón franciscano


La campana que abre el desfile, los cirios de los hermanos, el incienso configuran una procesión penitencial que transporta al espectador a la Edad Media. El silencio de la noche y el transcurrir de la imagen, iluminada por cuatro blandones junto al toque ronco del tambor hace que resulte una procesión sobria.


Acompaña la procesión el redoblar de dos roncos tambores que marcan la marcha del bancero acompañado de los sonidos polifónicos del Coro Alonso Lobo. Se suceden así las distintas prédicas sobre las Siete Palabras.

 

La segunda de ellas ha sido leída desde la anteplaza por un hermano de la Vera Cruz al que la  madre Agnes Mutheu Muia, del Convento de las Esclavas del Santísimo Sacramento, le ha cedido el honor para no romper sus votos. 

 

José María Pastor Cañada era el elegido de pronunciar la tercera en la iglesia de San Felipe Neri mientras la procesión descendía más íntima y recogida dejando atrás un buen número de visitantes que han subido a la plaza desafiando el frío de la noche. 

 

La cuarta y quinta de las palabras tenían lugar en San Andrés y El Salvador pronunciadas por María Cristina Jiménez y Manuel Ferreros que este año comparte el honor de ser Hermano Mayor. 

 

Otra religiosa, sor Marta Peraza Peraza, continuó el orden de las palabras al llegar al monasterio de las Concepcionistas, antes de que Antonio Fernández Ferrero, vicario General y Párroco de San Esteban, cerrara la procesión con la Séptima Palabra. 

 

A la hora prevista, los banceros daban la vuelta a la imagen para introducirla en la iglesia de San Esteban donde descansa un año más tras haber protagonizado una emocionante procesión. 

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