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Lunes, 16 abril 2018

ANTE LA POSIBLE VOCACION RELIGIOSA O SACERDOTAL (Por Vicente Langreo)

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BLOGS | Vicente Langreo 0 Comentarios

Lo procedente es responder a Dios con libertad, gratitud y diligencia. El Papa Francisco ha lanzado el Mensaje para la XXXIII Jornada  Mundial de la Juventud, en Panamá, Enero del 2019, que escrito en febrero, se publica el 25 de Marzo del 2018 (Domingo de Ramos) En el mismo año ha sido convocado el Sínodo de los Obispos como Asamblea Ordinaria: “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.Pone la atención en la oración y en la reflexión  de los jóvenes, para ayudar a comprender y ante todo acoger y aprender el don tan precioso para quienes lo asumen, servir a Dios, a la Iglesia y al mundo, como misión tan importante. Su referencia es María es la figura escogida por Dios para Madre de su Hijo, ejemplo y modelo, que caminará con nosotros hacia el Sínodo. Recordemos que “El poderoso ha hecho obras grandes en mi” (Lu 1,49) y “No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios”(Lu.1,30). María se turbó ante aquella la primera  revelación sobre su identidad  y destino. Siguió con la emoción, la humildad como criatura, frente a las futuras obligaciones Pero aquí está su primera lección Hoy en los jóvenes hay inseguridades y miedos ante la precariedad  laboral. Pero Dios garantiza el futuro y puede suscitar  entusiasmo  y perseverancia.

 


Frente a las dudas y miedos hay que poner orden en  los pensamientos, ideales y sentimientos, para superar los miedos, recobrar valor y tomar decisiones hasta vencer los temores. Ante el asedio de dudas y angustias, es la hora del discernimiento, para ver con claridad, lo que Dios pide a cada  uno, aunque no se tenga evidencia, tratando de ver la vida a fondo y poner unas barricadas para defenderse de todo y de todos. Este es un esfuerzo necesario para identificar y superar los temores y el miedo, apostando por la verdad y la bondad de Dios, sin cerrarnos. Es también oportuno hablar con otros, con directores expertos, pensar seriamente y pedir a Dios que nos haga ver lo quiere; y sin darnos cuenta, superada la angustia, se llega a la claridad. Así la persona  puede hacerse  más fuerte y la vida cobra plenitud y sentido. Importa mucho la amistad y compartir el gusto de caminar con otros, viviendo la fraternidad en la juventud en los Seminarios y Órdenes religiosas donde se vive más profundamente su opción vocacional; quienes son perseverantes, vencen la secularización y el abandono de los compromisos  definitivos.

 


.María es el gran modelo. En la creación Dios llama a la existencia y pone su nombre a las criaturas. El ángel llamó a María por su nombre, significando su misterio y la función de su existencia. En muchas órdenes religiosas, para significar la nueva identidad y misión, se cambia el nombre. Los jóvenes consagrados/as  lo son con nueva dignidad y misión, preciosos a los ojos de Dios, dignos de estima y amados. “María encontró gracia  ante Dios; palabra equivalente al “amor gratuito, inmerecido, que se le regala como “un currículo de excelencia”.Esto sirve a consagrados y consagradas, para abrazar con confianza su vocación y la fidelidad renovada cada día, a pesar de las cruces en el camino. Encontrar la gracia que Dios da  para cumplir su misión a cada uno, entraña la seguridad de un poder trasformador en profundidad, para vivir y compartir con los hermanos en la Iglesia y el mundo, la vocación personal y social.

 


  El presente requiere valentía que llega a los consagrados, de la convicción y certeza de la gracia de Dios que les acompaña, para vivir la vocación consagrada que Dios da, para abrazarla y vivirla sin rebajarla ni ocultarla. La gracia toca el hoy de los consagrados/as. Los jóvenes deben emplear  sus energías para mejorar el mundo. Una Iglesia que espera y confía a los consagrados misiones importantes y que tiene en María su modelo, será siempre  una  Iglesia en salida, que va más  allá de sus límites. Al fin los cristianos somos  una comunidad que espera, venciendo angustias  e inseguridades.

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