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Miércoles, 30 mayo 2018

RECORDANDO AL CARDENAL SEGURA (Por Vicente Langreo)

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BLOGS | Vicente Langreo 0 Comentarios

La memoria histórica contribuye a la formación integral de quienes viven y recuerdan a personas relevantes, por sus virtudes y ejemplaridad. Del Cardenal Segura tengo personalmente un recuerdo, cuando en el verano de mi primer año de seminarista, el 1943, él salía de su residencia veraniega en Cuenca, del convento de Los Descalzos, hacia la Ermita de las Angustias, para la Sabatina, Después he tenido ocasión de leer su biografía “Pedro Segura: Un Cardenal de fronteras,” obra del canónigo sevillano y publicada en la BAC, el 2001. Y es oportuno su recuerdo, al hacer memoria de los mártires de la Guerra Civil (1936-39) donde otros sufrieron destierro, humillaciones y marginación. Pedro Segura y Saénz, nacido el 1880 en Carazo (Burgos) diócesis de Osma-Soria fue hijo de maestros y vivió en varios pueblos. Ya desde niño manifestó inclinación al sacerdocio. En aquellos años un emigrante retornado de América y rico,  costeó la Universidad de Comillas, Se convocaron unas becas para iniciar la carrera eclesiástica,  donde ingresó a los 14 años; allí vivió sin vacaciones en familia hasta los 27 años.,ya Doctor en Filosofía, Teología y Derecho. Destacó por su talento y gravedad. Su primer destino fue Cura de Salas de Bureba en 1908, luego Profesor en el Seminario de Burgos en 1909, canónigo Doctoral de la Catedral de Valladolid en 1916 y también  obispo auxiliar el mismo año. Coincidieron con la I Guerra Mundial, su consagración en Comillas a sus 35 años, la terrible gripe del 1919, las exigencias de catalanes y vascos, reclamaciones de Castilla, la Consagración de España al Corazón de Jesús, la guerra  de Marruecos. Y además obispo auxiliar, Segura fue nombrado Vicario General, donde pronto surgió “el segurismo,” pero ganó el arzobispo de Valladolid

 

Pedro Segura nombrado obispo de Coria-Cáceres en 1920, estuvo en aquella diócesis hasta 1927, Coria se quedaba pequeña, decidió vivir en Cáceres, y el cabildo se dividió. En la madrugada del 15 de Octubre llegó  a Coria, acompañado de su hermano  Emiliano y sus hermanas Paz y Elena. El 20 viajaron a Cáceres y comenzó su actividad pastoral: la devoción a la Virgen, la Juventud Católica Femenina, la Acción Católica, las Juntas Parroquiales, el Boletín del Obispado, la acción benéfica. La AC se inauguró en 1922 y la revista Eucaristía. Pero. No le gustó la Dictadura de Primo de  Rivera; nació la AC salió la Acción  Social  y el Diario Extremadura. Desde  León XIII, con Herrera Oria y el Debate, surgieron obras Sociales y el Sindicato Agrícola. Eran los años del “Plus Ultra”y del proyecto de  llegar a Las Filipinas. Segura viajó a las Urdes antes, y luego con el Rey en 1922.” Que dijo: “Con unos cuantos obispos así, arreglaba yo el problema de España “y lo condecoró con la Cruz de Isabel la Católica” Eran los años de la Consagración de España al Corazón de Jesús y Segura prometió entronizarlo en el Ayuntamiento de Cáceres. Pocos días después el Rey se encontró con Segura en Burgos y pensó en él como arzobispo, y pronto lo nombró Cardenal de Toledo, Pero llegada de la República, aunque la acató, tuvo que salir para Lourdes, luego a Roma.

 

El 1934 entró en España para acompañar a su madre que agonizaba en Madrid; lo detuvieron en Guadalajara y no le permitieron  llamar por teléfono al Presidente de la República ni al Ministro de Gobernación, solamente el dormir en los PP. Paúles. Y tuvo que volverse a Francia. Luego liberado Toledo, pensó volver; y al fin vino en un barco inglés por Gibraltar, como Cardenal de Sevilla. Tuvo sus diferencias con Franco, porque permitió que llegaran aquí protestantes, según los acuerdos y exigencia de los Estados Unidos. Fue moral y canónicamente riguroso, por educación y temperamento. Murió en Sevilla el 1957 y fue sepultado con honores militares, en el monumento al Corazón de  Jesús, en San Juan de Analfarache, llevado a hombros de sacerdotes. Asistió al entierro su Biógrafo, entonces  seminarista y después canónigo sevillano Francisco Gil Delgado.

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