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Lunes, 18 junio 2018
Literatura

VERSOS DEL CUERPO, VERSOS DEL ALMA

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REPORTAJES | ELDIAdigital 0 Comentarios

El acto del que voy a hablar y el artículo que ya estoy escribiendo, tienen un matiz especial para mí. Gracias a los dos vuelvo a un tema muy querido, a otra época, a unos viajes, a unas lecturas, a unos trabajos periodísticos.

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Por azares de la vida mi contacto con la cultura árabe ha sido menor durante unos años, pero está claro que ese amor estaba latente, y ha sido en buena parte gracias al acto poético que tuvo lugar el día 13 de junio en Carabanchel (Madrid) que yo he vuelto a desempolvar algunos libros –bastantes- y recuerdos –muchos- para escribir este artículo, y para escribir la vida que es lo que al final hacemos lo que escribimos.
    

 

El acto pertenecía al ciclo Noches de Ramadán, y el cartel era el siguiente:

    

“Poesía árabe erótica, de la época preislámica a nuestros días. Con Maysun Shukair, poeta siria, Raúl Morales, poeta madrileño y Pilar Garrido” (Universidad de Murcia).

    

 

Fue un acto de gran belleza y de gran significación, hecho por vocacionales, por gente entregada a lo que hace, y eso se notaba ante el propio acto y al hablar con cada uno de ellos.
    

 

[Img #283819]La profesora de la Universidad de Murcia, Pilar Garrido, gran experta en cultura y literatura árabe, hizo una introducción –en realidad una conferencia, para que el público se hiciera una idea bastante completa- a la cultura, a la literatura y a la poesía árabes, no sólo con el afán, me parece, de presentar el acto, sino también de presentar la propia cultura y literatura árabes al público.
    

 

Había en las palabras de la Doctora Garrido, firmes, seguras, llenas de convicción, un deseo de servir de puente entre culturas, y, me parece, de hacer comprensibles y agradables, amables diría yo, unas manifestaciones de una cultura diferente a la nuestra que al final podemos decir que es nuestra también, porque es humana, y todos somos seres humanos.
    

 

Ésa es nuestra grandeza, también nuestra humildad –por las limitaciones que entraña-,  pero también nuestro mayor, fortísimo, vínculo. No sólo somos hermanos, es que somos el mismo ser.
    

 

La profesora Pilar Garrido actuó de maestra de ceremonias y, sí, efectivamente, de puente. A su lado, a ambos lados, tenía a dos poetas, a Maysun Shukair, poeta siria, de gran fuerza, y a Raúl Morales, poeta madrileño, de gran potencia también.
    

 

Maysun Shukair tuvo que exiliarse por los conflictos que ha sufrido su tierra. Sus poemas, en general eran breves, pero, ya digo, de gran fuerza. Los recitó en árabe. Luego la profesora Pilar Garrido los traducía al español.
    

 

El ejemplo de Maysun Shukair  me ha hecho reflexionar. En uno de sus poemas, en un poema que leí en Internet, citaba a Lorca. El acto poético que tuvo lugar el miércoles pasado se desarrolló en un centro sociocultural llamado García Lorca, precisamente, y creo que al poeta granadino le hubiera encantado.
    

 

Pero yo pensé en la función de la poesía, en cómo la poesía, en situaciones extraordinarias, al dar voz a lo humano, al dar voz y fuerza a los que no la tienen seguramente, se convierte en un símbolo, la propia poesía y los propios poetas, alzando la voz y reuniendo todas las voces. Así ha debido de pasar con esta poeta de mirada clara y de rostro fuerte.
    

 

Gracias a la profesora Garrido tuvimos una imagen global de la poesía erótica árabe. Raúl Morales dijo que a él le habían encargado leer poemas suyos eróticos y que él pensaba que no tenía poemas eróticos, pero que había leído todos sus libros y que había encontrado algunos que sí podían ser eróticos.
    

 

Eran poemas muy hermosos. Raúl Morales entraba en trance y los leía. Poemas, yo creo, experimentales, de ningún modo convencionales, nuevos, modernos. La forma de leerlos y los propios poemas me recordaron a los grandes poetas, como Neruda. Algo telúrico, elemental, latía y brillaba en los  poemas de Raúl Morales.
    

 

Al terminar hablé con él sobre su lectura en voz alta, y ese “trance” que veía yo en ella:
    

 

-Yo escribo la poesía en voz alta, por eso al leerla en voz alta reproduzco la forma de escribirla.
    

 

Me acuerdo que Umbral decía que al escribir el escritor entraba en una especie de trance, y que si no entraba en ese trance lo que hacía no era literatura, o el que escribía no era escritor.
    

 

He revisado antiguos libros míos de cultura árabe, de literatura árabe, de poesía árabe, para recordar ideas, momentos, para volver al día de hoy el pasado, lo que supe, lo que hice, lo que escribí. 
  

 

 Ha sido una gran experiencia.
    

 

Una de las ideas que se me han aparecido a propósito de todo esto, y se me confirma con los poemas de Maysun Shukair, de Raúl Morales, incluso con las sabias palabras de Pilar Garrido, es que la poesía es un lenguaje, y más que eso, es una esencia, algo que fluye a través de los seres y de las cosas, y de los poetas, es posible que a pesar de todos nosotros, a pesar de nuestra voluntad. Probablemente Maysun Shukair y Raúl Morales escriben poesía, digamos contra su voluntad, o mejor, a favor de su no voluntad, en este caso. A pesar de su voluntad. Es difícil de expresarlo. Es decir, que la poesía fluye a través de nosotros, como si fuéramos médiums, y se manifiesta en nosotros hacia el exterior. Por eso se dice tanto que el auténtico escritor escribe por necesidad. Esto lo pensaba Ana María Matute, por ejemplo.
    

 

La poesía está muy conectada con la religión, con el mito, con el ritual, en realidad con todo lo importante, y lo no importante, del hombre, del ser humano. Es tan grandiosa como humilde, y me parece que esto lo captan maravillosamente Maysun Shukair y Raúl Morales.
    

 

Al final la poesía está más allá, incluso, de las palabras. El otro día, en otro acto al que asistí, la presentación del libro Treinta cuentos y una balada de Francisco Umbral (Renacimiento), editado por Bénédicte de Buron-Brun, Manuel Vicent recordó que la literatura antes fue canción, y antes fue música, y antes de todo esto fue grito. Me fascinaron estas palabras.
    

 

La literatura y la poesía, su forma primigenia, original, primordial, esencial. La poesía como algo definitivamente humano, algo muy capaz de unir a todos los pueblos. Por eso los poetas tienen una magia difícil de explicar fuera de la propia poesía.
    

 

O de la propia literatura, del arte en general.


Eduardo Martínez Rico

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