Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Domingo, 24 junio 2018

LA CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS (Por Vicente Langreo)

Marcar como favorita Enviar por email
BLOGS | Vicente Langreo 0 Comentarios

Es una práctica recomendada que provine de la religiosidad popular, se alimenta del Evangelio y de una tradición estimulada por revelaciones particulares, que genera en las personas alegría, serenidad y paz interior, para afrontar las dificultades de la vida. El Corazón de Cristo, el Dios y Hombre verdadero, es la referencia y devoción que llenan tradicionalmente el mes Junio, presentando la Consagración personal al Corazón de Jesús, como una respuesta agradecida al Misterio de Dios, llena toda la Historia del  mundo y particularmente de las personas y ofreciendo como alternativa, la afirmación y el sentido del vivir. La consagración personal es decisión de dedicarse a Dios, buscando la verdad, el bien y la belleza, que conducen a la salvación, apartándonos y renunciando a todo lo efímero, presentado por el mundo y eligiendo la práctica de las virtudes, que  llevan a la sabiduría, a la santidad y a la salvación eterna. La Humanidad de Cristo, es el modelo de toda consagración; su naturaleza humana, asumida por la naturaleza divina, forman una Persona divina, desde el momento de la Encarnación del Hijo de Dios. Así Jesús vino al mundo, dispuesto a cumplir la volunta de Dios (Hb 10,7) corrigiendo el rumbo de la humanidad y protagonizando  la redención del género humano..

 


El bautismo es nuestra primera  consagración, lo que marca al bautizado con un carácter o sello para siempre. Es como una separación para introducirlos dentro de una nueva esfera de vida, la de Dios; cuando los bautizados son introducidos y sacados del agua - bautismo por inmersión o derramando agua sobre la cabeza del bautizado - en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, acontece la primera consagración. Y cuando los niños son bautizados, los padres y padrinos también se comprometen a educarlos en la fe, responsabilidad real que a veces no se cumple bien. Pero la Iglesia asume siempre la educación religiosa de sus miembros, que tienen derecho a recibir los sacramentos, si cumplen las debidas condiciones requeridas por la Iglesia. Por el Bautismo y la Confirmación, marcados para siempre y sumados los demás Sacramentos, hay una  reafirmación de los fieles consagrados, que los introduce en el misterio de la Redención  de Cristo y de la intimidad personal con Dios; para eso es necesaria  nuestra apertura y colaboración con Él, que ha reafirmado una alianza nueva con nosotros, comprometido a acompañarnos y cuidarnos en nuestra historia.

 


Las Consagración al Corazón de Jesús, entraña como novedad, la culminación de las demás consagraciones sacramentales, que es compatible con todas y surge de la intimidad de la persona humana, despertando las conciencias para afirmarse más frente a las debilidades. Podemos señalar tres momentos. 1) La consagración a Cristo es un ofrecimiento y entrega total de nuestro ser, teniendo presente el amor infinito de Dios. Por él la persona se compromete a dejarse moldear por el Espíritu Santo, cumpliendo la voluntad del Padre, entregados al Corazón de Cristo, comprometidos a vivir en Él y para Él, evitar el pecado y afectos desordenados con  la gracia y según sus deseos. 2) Cuando nos ofrecemos, Jesús hace valiosas nuestras ofrendas; convertidas en propiedad suya, reavivando nuestra conciencia de vivir orientados al bien y a su voluntad 3) Hacerlo por amor y con renuncia a lo que desagrada a Cristo. Este ha sido el proceder de los santos/as promotores de esta devoción. Hay múltiples fórmulas de consagración personal. Lo impotente es el espíritu que mueve a las ideas y sentimientos de las personas. Esta es una fórmula del Apostolado de la oración: Dios, Padre nuestro / yo te ofrezco  mi jornada/ oraciones, pensamientos, afectos, palabras, obras, alegrías y sufrimientos / en unión con tu Hijo Jesucristo / que se ofrece en la Eucaristía / para la salvación del mundo Cada mes hay unas intenciones particulares en función de los acontecimientos que preocupan en cada  momento  eclesial y social.

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIESAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress