Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Viernes, 20 julio 2018

ÁNGEL ANTONIO HERRERA (Por Eduardo Martínez Rico)

Marcar como favorita Enviar por email
BLOGS | ELDIAdigital 0 Comentarios

Hace tiempo que quiero escribir un artículo sobre Ángel Antonio Herrera, por muchas razones. Una de ellas es la del agradecimiento: siempre ha sido amable conmigo, siempre se ha portado bien, me ha ayudado todo lo que ha podido. Ya me ha presentado dos libros, y ya me ha entrevistado dos veces en su sección de Radio Nacional, en el programa de Carles Mesa “Gente despierta”.

 

 

[Img #288810]Por fin, gracias a él, he colaborado ya dos veces en la revista de creación literaria Barcarola, algo que me hace una enorme ilusión.
    

A Ángel Antonio yo le conozco por Umbral, claro. Suyo es el libro Francisco Umbral, de la editorial Grupo Libro 88, un libro inaugural de 1991.
    

Cuando me puse a investigar a Umbral para mi tesis me encontré que había mucho material periodístico sobre él, sobre todo reseñas y entrevistas, pero había muy poco en libro y muy poco académico. Entonces, un día, en la biblioteca de mi Facultad encontré el libro de Ángel Antonio y me llevé una gran alegría.
    

-Has encontrado un filón –me dijo J. Ignacio Díez, el profesor que me dirigía la tesis y hoy buen amigo mío.
    

Y efectivamente era un filón, un superfilón. 
    

Y lo sigue siendo, porque para mí ese libro fue fundamental, para la tesis y para Umbral: vida, obra y pecados, el primer libro de conversaciones que hice con Umbral. Es un libro lleno de vida, un libro en el que en su momento yo buscaba, claro, a Umbral, pero ahora, sobre todo, es curioso, busco a Ángel Antonio.
    

Yo a Ángel Antonio, y se lo he dicho varias veces, le considero un hermano, un hermano en el mundo de la literatura, “hermano en los venenos de la palabra”, como me escribió él en la dedicatoria que me hizo a su libro.
    

“Con Umbral al fondo. Siempre.” 
    

Cuando hice mi tesis nunca pude imaginar que iba a ganar este amigo para el futuro, y que iba a realizar tantos proyectos juntos (me da la sensación de que vamos a hacer bastantes más).
    

Ángel Antonio me parece un gran escritor y un gran periodista. Y luego, algo curioso, que yo aprendí viéndole hacer radio: es un escritor oral. Es decir, hablando hace literatura.
    

Uno escucha a Ángel Antonio hablar y comprende que sea escritor, uno sabe que es escritor aunque no lo supiera antes, por el uso que hace del léxico, del adjetivo especialmente, palabras escogidas, giros sorprendentes. El “hallazgo”, que diría Umbral.
    

-Ángel Antonio es un buen poeta –me decía Umbral en nuestras tardes en Majadahonda.
    

Y no lo decía de todo el mundo. Más bien de muy poca gente.
    

Yo sé que tengo en Ángel Antonio a ese “hermano en los venenos de la palabra”, y ya es mucho decir.
    

Para mí ser amigo suyo es como haber recibido un gran premio. Nuestra amistad, para mí, es como un galardón. Y se lo dije.
  

 Yo tenía que escribirle este artículo, entre el cariño, la admiración y el elogio sincero.

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIESAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress