Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Domingo, 22 julio 2018

CASADO, COMO DECÍAMOS AYER (Por Rafa Montilla)

Marcar como favorita Enviar por email
OPINIÓN | ELDIAdigital.es 0 Comentarios

[Img #288975]

 

El autobús del Partido Popular ha vuelto a la carretera política. La elección de su nuevo conductor ha levantado ampollas y miedos en el resto de partidos políticos de la oposición.  Los ataques no se han hecho esperar. Sin embargo, su peor enemigo permanece oculto entre las propias filas populares.

 

El resultado de la elección del nuevo presidente del Partido Popular, el sr Pablo Casado, no ha dejado dudas sobre la preferencia de los compromisarios nacionales. Al mismo tiempo, también ha quedado patente que la unidad interna de otros tiempos ha desaparecido. Este hecho por si sólo ya establece una primera y urgente prioridad, recuperar la unidad de partido. El propio sr Casado es consciente de ello cuando manifestó, en el discurso tras su elección, que <<os ruego, y sólo os pido esto, que a nadie le preguntéis a quien ha votado… el PP ha vuelto… Ya no vamos a gastar ni un minuto más en hablar de nosotros>>.

 

Como es bien conocido, de 1572 a 1576, nuestra insigne figura de la poesía renacentista y ascética del siglo XVI, Fray Luis de León, permaneció en prisión. A su salida se incorporó a la cátedra que ostentaba en la Universidad de Salamanca. Su primer día de clase comenzó con la famosa frase “como decíamos ayer…” De igual modo, mientras que todas las expectativas para el PP se centraban en la continuidad o la renovación, el nuevo presidente ha sorprendido a propios y extraños con su ideario de gobierno. Al menos de sus primeras palabras y rememorando de algún modo a Luis de León, el sr Casado, ha optado por “la continuidad y la renovación” del Partido Popular, con las miras fijas en un futuro esperanzador.

 

La iniciativa, si le dejaran llevarla a cabo, supondría toda una novedad para un dirigente popular a la que no nos tienen acostumbrados. Sin renunciar a las actuaciones pretéritas del partido, con sus aciertos y errores conocidos, pretende avanzar en todas aquellas cuestiones sociales que los ciudadanos reclaman desde hace años. Con ello, el sr Casado ha puesto el dedo en la llaga de la herida del PP. La recuperación de <<nuestros programas, nuestras ideas y nuestros principios>> con el fin de << volver a centrar la confianza de todos los españoles>> centran los objetivos principales. En definitiva, recuperar los millones de votos perdidos durante la era Rajoy, en el menor tiempo posible, pues las elecciones de 2019 y 2020, pueden convertirse en el cadalso del Partido Popular y su definitiva desaparición del arco parlamentario.

 

Los enemigos, propios y extraños, sacaran toda la artillería para impedir que los ideales planteados por el sr Casado se puedan materializar. Entre los insultos fuera de tono de Podemos y el miedo psicológico de Ciudadanos y Vox, las críticas “tardo-aznaristas” expuestas por el PSOE han quedado como un berrinche infantil. Es de lamentar que los chillidos quejumbrosos de niños que no han conseguido su juguete favorito, la sra Sáez de Santamaría, será lo único que se recuerde como crítica “nada constructiva” al discurso del sr Pablo Casado.  

 

Por el contrario, los verdaderos enemigos, como he dicho antes, permanecen en las sombras. El sr Feijó con su política lingüística, los planteamientos de la sra Villalobos, o las posibles zancadillas de las huestes de la sra Sáez de Santamaría, serán las patatas calientes que pueden quemar el nuevo proyecto, antes de su puesta en marcha, desde el interior del partido. Al exterior, los medios de comunicación sumisos con la izquierda no le permitirán respirar en los próximos dos años. Con una rápida mirada a la prensa nacional se comprueba con que rapidez se ha puesto en marcha desde el mismo momento de conocerse los resultados de las votaciones.

 

Para que exista una democracia sana en cualquier país, se hace indispensable la concurrencia de partidos de todas las ideologías en igualdad de condiciones. Este simple hecho no se entiende ni se asume en nuestro país.

 

El discurso del sr Pablo Casado tiene todas las características electoralistas para unos comicios nacionales. Salvando sus referencias al pasado del PP, los ideales de cara al futuro del partido y de la nación podrían ser refrendados por el resto de partidos. Es más, en algunas cuestiones, DEBERÍAN ser asumidos por todos.

 

Lamentablemente, considero que las palabras pronunciadas ayer en la investidura presidencial se las llevará el viento de la realidad española, pues los poderes que sobreviven en las sombras de nuestra política harán todo lo posible para impedirlo.

 

¡Ojalá me equivoque en esta ocasión!

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIESAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress