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Miércoles, 22 agosto 2018

LA VIDA HUMANA SIEMPRE LO MÁS SAGRADO (Por Vicente Langreo)

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BLOGS | Vicente Langreo 0 Comentarios

[Img #292995]​Esto naturalmente después de Dios y antes de toda la creación visible. Volver a este pensamiento es hoy necesario ante al engaño persistente de los ídolos de nuestro tiempo, como el éxito, el poder y el dinero. Los humanos debemos reconocer que somos distintos y superiores a todo lo demás, capaces de conocer a Dios y de buscar el sentido de la vida. Pero en este empeño tan importante, a la hora de discernirlo  nos tropezamos con el relativismo, con la posverdad y con dificultades para de encontrar los criterios que nos lleven al esplendor de la verdad, con los auténticos valores éticos, que encauzan la vida personal, familiar y sociopolítica, iluminándolo todo con un conocimiento de salvación, que nos da la fe, como gracia de  una certeza, que edifique  la   personalidad.

 

El aborto se ha legalizado en muchas naciones cristianas, invocando un derecho que no tiene la mujer; no hay razón de bien común, ni es un mal menor posible, para evitar males mayores. Algunos países hispanoamericanos  prohiven el aborto totalmente y los más han votado como en Argentina,  a favor de las dos vidas.

 

Y aunque el papa Francisco no se ha manifestado explícitamente, mantiene que la vida humana ha de ser tenida como sagrada siempre por lo que es. No ha interferido en las votaciones de los diputados argentinos, pero después ha señalado que la moda del aborto que ha venido implantando desde el siglo pasado es como un genocidio de guante blanco. Hoy no se ven menos niños discapacitados por la calle; los médicos advierten si son nacerán mal formados y se eliminan. A Los hijos hay que recibirlos como son y como Dios los manda” dice el papa y según enseña la  Iglesia. Son personas dignas e inviolables. Pero en los debates se ha querido utilizar al Papa en una audiencia general en Roma el aula Pablo VI, bendijo a un niño. Y un joven argentino puso en manos del Papa un pañuelo verde, símbolo de quienes están a por la despenalización del aborto, era una trampa camuflada un regalo, algo común como obsequio; pero fue la ocasión para una preciosa enseñanza. Y con naturalidad destacó una verdad importante que no se tiene en cuenta y está basada en la realidad y la ciencia.
​“La mujer es la que más custodia la vida, que la lleva dentro y la que más enseña a defenderla” En un libro-entrevista del periodista argentino Herman Reyes, residente en Roma, el Papa habla de la mujer.”Hay estudios que confirman que, a penas concibe, algunas células madre del feto y la placenta pasan a la circulación de la mujer; donde anidan en la médula ósea; y viceversa, según me explicó una científica argentina en Buenos Aires (el denominado microquimera fetal) Por eso cuando una mujer aborta, de momento soluciona un problema, siente un dolor y experimenta alivio, pero con los años siente algo físico. Los científicos han descubierto, que es la memoria medular de la parte del niño que permanece dentro. El Catecismo de la Iglesia enseña que la vida humana ha de ser tenida como sagrada y fruto de la acción creadora de Dios que perdura en una relación especial con  el Creador. La vida debe ser protegida desde el primer momento y reconocidos sus derechos inviolables. Es normal que los obispos levanten su voz en defensa de los inocentes y que se manifiesten contra el aborto. Argentina ha votado contra el abordo, en coherencia con la enseñanza de la Iglesia y del Papa actual sobre la dignidad sagrada de la persona. Pero otra cosa es que el recién nacido deba vivir veinticuatro horas para heredar de su madre, si esta fallece en el alumbramiento.

 

Una gran nota del valor moral de las culturas, es la defensa de la vida humana en coherencia con el misterio de la Encarnación que nos desvela el misterio del hombre y la realidad del mundo frente al éxito, el dinero y el poder político y científico- técnico. Más que las catástrofes climatológicas y políticas, la caída de la natalidad es polilla de las civilizaciones. La fe cristiana testifica el amor de Dios y siempre entraña esperanza.

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