Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies

Domingo, 7 octubre 2018

TIEMPO MUERTO (Por Eduardo Martínez Rico)

Marcar como favorita Enviar por email
BLOGS | ELDIAdigital 0 Comentarios

Hay momentos en la vida que parece que están muertos, que no pasa nada, y lo que es peor, parece que ya nunca va a pasar nada. Una forma positiva de verlos –yo creo que soy muy positivo- es la de compararlos a los tiempos muertos del baloncesto. Implican un descanso y sirven para plantear tácticas o realizar cambios.


    

 

[Img #300099]Supongo que para un entrenador el tiempo muerto es esencial.
    

 

Yo, que soy jugador, jugador de la vida, como mis lectores, en cuanto ser viviente que se mueve por el mundo y por la línea del tiempo, debería convertirme en entrenador de mí mismo y utilizar los tiempos muertos, por ejemplo éste en el que me encuentro, para elaborar alguna táctica, quizá un pequeño cambio de rumbo, y tomarme un descanso también.
    

 

He estado a punto de no empezar este artículo pensando que tal vez no iba a aportar nada al lector, y que cuando no se tiene nada que decir, nada un poco potente, es mejor callar.
    

 

Pero también he aprendido con el tiempo a que si uno se pone muy exigente con los silencios, con el callar,  al final resulta que no dice nada. Y  las palabras, como los pensamientos, sólo con soltarlas, pausadamente, se van sucediendo las unas a las otras, trayéndose las unas a las otras, y acaban diciendo cosas muy interesantes.
    

 

Yo pensaba que estaba viviendo un “momento muerto”, pero en realidad ahora sé que estoy viviendo un “tiempo muerto”, en el sentido del baloncesto.
    

 

Vendrán tiempos difíciles, tempestades, o momentos de juego, momentos en los que el balón, por seguir con la metáfora del baloncesto, rodará por nuestro campo y por el del contrario –metafóricamente; en la vida siempre hay resistencias, dificultades-. Ahora, desde este estado se puede ver todo desde fuera, reflexionar, analizar: ¿qué está fallando?, ¿cómo podemos mejorar?, ¿qué debo potenciar?, ¿qué táctica o movimientos, o actitudes, debo abandonar?
    

 

Siempre teniendo en cuenta que cada uno tiene su vida, su personalidad, sus rumbos –sus derroteros: me gusta mucho la palabra-, sus convicciones, y que hay un margen de maniobra para el cambio.
    

 

Escribo un sábado por la noche. He trabajado en un libro durante bastantes horas; ahora estoy cansado. Algo en mi interior me hace esperar algo, pero está claro que no es el momento de la acción, sino del reposo, la meditación… Me acuerdo que una vez mi amigo Agustín Sánchez Vidal, catedrático y escritor, me decía que las mejores ideas se le ocurren a uno cuando está descansado.
    

 

Unos momentos llevan a otros, unas etapas a otras, los días de calma nos preparan para las tempestades, los fracasos nos llevan a los éxitos y nos enseñan a obtenerlos.
    

 

Todo tiene un sentido, y sólo lo vemos, generalmente, cuando existe la perspectiva suficiente. El tiempo es un gran aliado, lleno de sabiduría.
    

 

Ejercitar la paciencia, aparte de una necesidad, a mi modo de ver, es una inversión.
    

 

Da muy buenos resultados.

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
eldiadigital.es
eldiadigital.es • POLÍTICA DE PRIVACIDAD Y COOKIESAVISO LEGAL Mapa del sitio
© 2018 • 2010 Todos los derechos reservados. Información de agencias: Europa Press
Powered by FolioePress